La fecha oficial era el fin de semana pasado pero, debido al cruce con otros eventos, se acordó con las murgas participantes reprogramar la fecha. “Estamos pasando un momento difícil los argentinos y las argentinas así que no queremos que nos roben la alegría”, resaltó Verónica Casco y agregó que la murga es un espacio de contención social para las infancias donde aprenden baile y percusión, en un marco de enseñanza cultural. También resaltó el esfuerzo y dedicación de las familias y los referentes de clubes y organizaciones sociales.
Por su parte, Cecilia Lucero agregó que este año el Municipio donó un televisor de 50 pulgadas y un microondas para que las murgas vendan rifas y junten fondos para la organización del evento. Los premios se sortearán durante los corsos. Las referentes también informaron que quien tenga una murga, puede acercarse para formar parte del Registro de Murgas y establecer “una interaccion con el Municipio”.










