En el barrio Santa Catalina, el merendero y comedor de la UMI refuerza su tarea diaria frente a un contexto social y económico cada vez más complejo. Durante una recorrida por el espacio, dialogamos con Alejandra Tacconi, referente de Desarrollo Social, junto a Norma Guchea y Lorena Bustamante, a cargo de espacio.
“Hoy estamos agrandando mucho más el trabajo, dado que está muy difícil absolutamente en todos los barrios”, explicó Tacconi. En ese marco, confirmó que se sumará un nuevo día de atención. Con la incorporación del viernes, el comedor funcionará dos veces por semana, los miércoles y viernes, ampliando su capacidad de respuesta. Actualmente, el espacio asiste a unas 80 personas por jornada.
Además del acompañamiento alimentario, las referentes remarcaron la dimensión humana del trabajo territorial. “No es fácil venir a buscar un plato de comida”, expresó Lorena Bustamante, quien subrayó la importancia de ponerse “siempre en el lugar del otro”. La asistencia no se limita a la entrega de viandas. Según explicaron, el equipo también detecta situaciones de salud, soledad o vulnerabilidad y articula con otras áreas del Estado Municipal.










