En un emotivo acto realizado en el CEF 31 de Marcos Paz, quedó formalmente impuesto el nombre ‘Aldo Mario Bóbera’ a la institución deportiva, en homenaje a quien fuera su primer director y uno de los impulsores fundamentales de la educación física en la ciudad.
Durante la jornada participaron autoridades, docentes, vecinos, ex alumnos y familiares, quienes recordaron la trayectoria de Bóbera y su compromiso con el desarrollo del CEF desde sus inicios. María Celia López, viuda del histórico docente, expresó que el homenaje significó “volver a vivir esas épocas en que Aldo fue director del CEF” y recordó que cuando se creó la institución “era un papel y nada más”. Además, repasó cómo comenzaron las primeras clases “a cielo abierto” en la plaza frente al Municipio, hasta la inauguración del gimnasio actual en 1983. “Tantos recuerdos afloran, es una emoción”, señaló.
Por su parte, la directora del CEF 31, Mónica Gómez, manifestó estar “súper emocionada” y aseguró que el acto “le hace honor al legado que nos deja Aldo Bóbera y Eduardo Olchordovsky por su trayectoria en la institución”. Gómez destacó también el impacto que ambos docentes tuvieron en generaciones de profesores y alumnos: “Todo lo que tenemos se lo debemos a personas como ellos, que fueron los que impulsaron y motivaron para que la educación física sea un eje principal de esta ciudad”.
La directora remarcó además la continuidad de ese proyecto educativo y social: “Tenemos equipos de docentes excelentes, que aman el CEF”, y reafirmó el compromiso de “brindarle la educación pública, en la modalidad de educación física, una educación de calidad y permanente para todos los vecinos y vecinas de Marcos Paz”.










