Desde la base local del SAME, María Laura Romero brindó detalles sobre el funcionamiento del servicio de emergencias y el volumen de intervenciones que se registran en la ciudad, en un contexto marcado por la alta demanda cotidiana.

Romero señaló que “los accidentes, como ya lo hemos hablado en varias oportunidades, se dan y en forma continua”, con especial énfasis en los siniestros viales que involucran motocicletas. En ese sentido, remarcó la importancia de la prevención: “es primordial tener en cuenta que es necesario tener el casco” y agregó que estos episodios “sobre todo en los fines de semana” generan una fuerte demanda de asistencia.

Además, indicó que una de las zonas con mayor cantidad de accidentes es “la ruta desde Santa Catalina hasta La Loma”. También destacó que la reciente instalación de un reductor de velocidad contribuirá a mejorar la seguridad vial, aunque insistió en que “hay que manejar a conciencia». En relación al funcionamiento del servicio, explicó que el SAME local cuenta con tres móviles que realizan entre 40 y 50 salidas diarias. A esto se suma la intervención en situaciones como amenazas en establecimientos educativos, donde actúan en conjunto con otras áreas, lo que puede generar demoras en otras emergencias.

Romero también subrayó el rol del sistema en la atención domiciliaria, especialmente ante la falta de respuesta de obras sociales: “vamos a hacer los cambios de sondas que sean necesarios, vamos a hacer las curaciones que sean necesarias”.
Finalmente, destacó la articulación con el hospital y centros de salud, un modelo que “funciona muy bien” y que permite descomprimir la guardia, al tiempo que adelantó gestiones para sumar nuevos recursos ante el crecimiento de la demanda.